Datos de interés

Dirección
Calle San Francisco, 3

Población
La Orotava

Código postal
38300

Email
fernando@casa-balcones.com

Página web
www.casa-balcones.com

Redes sociales

Teléfono
922 330 629

Descripción del inmueble

La Casa de Los Balcones es una antigua y tradicional edificación del s. XVII, situada en la Villa de La Orotava, en la isla de Tenerife, Islas Canarias. También conocida como casa Méndez-Fonseca por sus antiguos inquilinos, se caracteriza por sus balcones típicos canarios de pino de tea, visibles en su fachada y patio interior.

Después de haber pertenecido tanto a personajes ilustres como a conocidos militares del ejército canario, las últimas cuatro generaciones ha sido propiedad de la

familia Machado, la cual ha mantenido la casa en perfecto estado y compartido su historia y belleza con miles de visitantes y turistas de todas partes del mundo.

Preservar las labores y tradiciones de antaño -como son la arquitectura, la artesanía, la confección de trajes típicos, los usos y costumbres canarios, la historia y su folklore- son la razón de ser de esta casa; todo ello respaldado con siglos de historia.

La fachada es de tres plantas, con balcón corrido en la parte superior; los cinco balcones de la segunda planta son de rejería, con base de madera. Los vanos están enmarcados por decoración de esgrafiados, con formas geométricas y vegetales; sobre el balcón central se exhiben los blasones de Fonseca. Sobresale la puerta principal, que reúne los tipos de cuarterones y tachonada.

En el patio destaca el ala del frente, por la gran calidad de sus labores en madera. Las altas columnas de tea que, en el patio, se apoyan sobre pedestales de piedra, van disminuyendo en los pisos superiores; en cambio, los aleros se hacen paulatinamente mayores, acusando el efecto  de perspectiva. La ornamentación de las galerías es similar a la del balcón superior de la fachada, constituida por balaustres pareados y cojinetes con decoración floral. En el lado izquierdo tiene una curiosa escalera de caracol. Algunas salas tienen techos artesonados. La cubierta del salón principal, aunque es plana, posee una decoración muy recargada.

Destaca y sobresale de los materiales empleados la tremenda presencia de la madera, tea de pino canario, difícil de tallar pero utilizada en todas partes: vigas, puntales, tirantes, cabríos, techos, frontales, traviesas, etc., su resistencia y belleza se mantiene con el paso del tiempo, jamás ha sido pintada ni tratada. Observamos la huella de los siglos en algún punto de los exteriores de la casa, pero sin dejar de mostrar el espectacular esculpido de sus maderas.

El conjunto es un auténtico monumento a los maestros carpinteros canarios de todas las épocas. En su interior, la tea de pino canario muestra todo su exuberante esplendor y fortaleza, aún hoy continúa destilando resina.

Los fantásticos y artísticos tallados de los techos de cada uno de los salones, con éstos perfectamente ambientados y amueblados como sus dueños originariamente los tenían, son un deleite para el visitante y un paseo por el túnel del tiempo. Los cientos de años han respetado su original estado y continuar permitiéndonos seguir admirando una de las más sobresalientes joyas de la arquitectura canaria. Las paredes en piedra y barro con más de un metro de espesor, hacen una distribución de no muchas habitaciones, pero si, de espaciosos y confortables salones que reciben directamente la luz solar, a traves de su enorme balcón y ventanales exteriores como del auténtico patio canario de su interior. El patio destaca por su exuberante vegetación y en especial su gigantesca balconada situada en las dos últimas plantas de

la casa, desde donde esta súper voluminosa y entallada estructura de madera, lentamente se va descolgando, hasta descansar sobre un conjunto de altos, robustos y pulidos troncos que hacen la función de auténticos pilares o columnas. Cada uno coronado por un labrado capitel corintio.

Uso

Visitas, exposiciones, casa-museo.